
La historia de Niños de Papel se caracteriza por la flexibilidad y la transformación. A través de nuestros años de servicio a los niños, niñas y jóvenes de Colombia, hemos formado a nuestra organización para enfrentar la realidad que viven los niños
en riesgo de Colombia y poder satisfacer sus necesidades y proveer luz para
el futuro.
Frente a una población creciente de niños y jóvenes luchando
para sobrevivir en las calles de Colombia, en 1990 en la ciudad de Bucaramanga,
el Padre Manuel Jiménez Tejerizo se unió a otros profesionales
especializados que compartían el deseo común de conformar una
institución que diera soluciones efectivas a los conflictos de los niños
desprotegidos. Desde el principio, Niños de Papel suplía a los
niños de la calle alimentación y salud, satisfaciendo necesidades
básicas que carecían en el medio callejero. En Bucaramanga en
1992, Niños de Papel abrió el primero de sus muchos hogares para
niños y jóvenes, brindando no solo alimentación y salud,
sino también una casa y una familia.
Después de los primeros años de servicio, cuando Niños
de Papel vio a muchos de sus jóvenes entrando en la etapa de la transición
a la independencia personal, empezó a desarrollar talleres y capacitaciones
prelaborales para facilitar la reintegración social. Para este fin,
en 1995 inauguró su primer centro de capacitación y desarrollo.
Durante los siguientes cuatro años, estos programas se llamarían
Talleres con un Propósito, los cuales se autosostenerián y preparían
a los jóvenes de Niños de Papel con la experiencia necesaria
para encontrar trabajo en sus campos y crear vidas independientes reintegrados
en la sociedad.
En 1997, para enfrentar la adicción a la droga que inevitablemente
se le prendían a los niños y jóvenes en la calle y que
inhibían su crecimiento personal y social dentro del programa, Niños
de Papel inició su labor en la rehabilitación de sustancias psicoactivas.
El año siguiente se fundió la Comunidad Terapéutica y
después de tres años, en el 2001, este trabajo por su tratamiento
innovador y efectivo contra el abuso de drogas en los niños y los jóvenes
fue galardonado con el premio Reina Sofía contra las Drogas. Después
del éxito con sus programas para niños y jóvenes de la
calle en Bucaramanga, Niños de Papel abrió sus puertas en la
ciudad de Cartagena de Indias in 1998. Entre una población de miles
de niños, niñas y jóvenes que por costumbre viajan de
todo el país para conocer el mar, Niños de Papel inició sus
programas en Cartagena también para enfrentar los conflictos con la
sociedad que amenazaban a los niños, niñas y jóvenes desprotegidos
en las calles.
En el 2001, frente a la violencia continua del conflicto armado interno que
vive Colombia, Niños de Papel inició un programa para proveer
atención a los niños, niñas y jóvenes rescatados
del conflicto armado.
Después de dar este primer paso para extenderse a otras áreas
de los derechos del niño, Niños de Papel empezó a ampliar
sus programas para defender y cumplir integralmente los derechos del niño,
la niña y los jóvenes que sufren de varias clases de trauma y
violencia, incluyendo el abandono, maltrato, abuso, pobreza extrema, embarazo
precoz y abuso de drogas, además de fortalecer sus programas con niños
de la calle y víctimas del conflicto armado.
Al final del año 2004, Niños de Papel entró a aboradar
una nueva problemática, asumiendo la administración del centro
de acogida, Casa del Menor Infractor Villa Luz en la ciudad de Montería,
Colombia. Al entrar en esta nueva campo, Niños de Papel creció en
su capacidad de servir a los niños, niñas y jóvenes de
Colombia, de defender y cumplir sus derechos y crear alternativas para su futuro.
En los últimos años, la asociación ha venido fortaleciendo su programa de Responsabilidad Social al cual se han vinculado importantes empresas como Novartis de Colombia, Freskaleche, Olimpica, Distraves, Icoharinas y Comertex entre otras; las cuales han adoptado como propios, diferentes programas y proyectos de atención a niños, niñas y jóvenes administrados por Niños de Papel.
Mientras Niños de Papel ha evolucionado para transformar las vidas de
las víctimas infantiles de las varias manifestaciones de la violencia,
su misión siempre ha sido la misma: defender, restaurar y garantizar los
derechos y el bienestar de los niños, niñas y jóvenes con
derechos vulnerados. Con este propósito en el corazón de cada programa,
Niños de Papel se ha desarrollado para ser una organización que
brinda servicios de alta calidad a los niños, niñas y jóvenes
de Colombia.
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